Manuel Rodríguez Monárrez
ColumnistaRío Arriba: Parque Los Sauces
08 Agosto 2012
Impetuosa como es, la arquitecta ambientalista tijuanense Carmen Romo, líder de la asociación civil Tijuana Calidad de Vida, no desmaya en promover, gestionar y educar sobre la importancia de rescatar el último espacio de ecosistema natural dentro de la mancha urbana de Playas de Tijuana, y aunque su lucha la ha llevado a concretar muchos apoyos, otros le han sido negados por que su tenacidad ha obstruido los intereses comerciales de grandes desarrolladores que se han asentado y construido sobre importantes cauces y cañadas naturales, como lo son el conjunto habitacional "Cimas del Parque" y el "Hospital Oasis", esto sin tomar en cuenta las grandes afectaciones que se hace a ecosistemas ricos por su biodiversidad y su belleza, por lo que no sería nada extraño que la fuerza de la naturaleza recuperara los terrenos arrebatados por el hombre en un futuro no muy lejano.
En tan sólo 123 años de su creación como ciudad, Tijuana ha sido desprovista de su equipamiento más importante, su ecosistema natural. A la cañada de Los Sauces en Playas de Tijuana, sólo le quedan tres hectáreas por preservar, dividida por edificaciones, sauces norte pretende destinar dos de ellas a la preservación y a la investigación científica, mientras que la parte sur pretende ser convertida en un parque urbano recreativo para los habitantes de la delegación de Playas.
Recientemente fue rechazado por parte del Gobierno Federal un proyecto para invertirle 600 mil pesos a la reforestación y limpia de la zona argumentando que dicho parque no se encuentra dentro de un polígono de marginación y pobreza, sin embargo los funcionarios olvidan que la reserva ecológica de Los Sauces tiene un rango internacional, porque además de tener una relación directa con la Reserva Nacional del Estuario del Río Tijuana en Estados Unidos, Los Sauces es casa del halcón peregrino, el águila marina, la lechuza y los murciélagos, pero también constituye un área de bosque ripario muy denso en su crecimiento con 67 especies de plantas y árboles, empezando por los sauces, la jara, la maderista, el mangle y destacando una planta endémica del condado de San Diego, considerada en peligro de extinción la "Baccharis Vanessae", descubrimiento insólito porque es la única zona de Baja California que alberga dicha especie.
Es por ello, que Los Sauces es un espacio único que debe ser preservado y protegido mediante la conformación de un comité ciudadano en dónde participe la academia, las ONG´s como la de Carmen, y los residentes de Playas de Tijuana, ya que bien pudiera establecerse una ruta eco-turística con andadores peatonales y observatorios de aves que mediante visitas guiadas, eduquen a futuras generaciones sobre el patrimonio natural con el que alguna vez contaba Tijuana y nos recuerde de vez en cuando sobre la fragilidad con la que hemos ido perdiendo el equilibrio de nuestros ecosistemas.
Así como Carmen Romo, muchos otros ambientalistas se ven en la necesidad de recurrir a la ayuda financiera del gobierno de los Estados Unidos que con un amplio criterio han venido extendiendo su apoyo para aliviar la presión urbana sobre ecosistemas que no tienen fronteras. Esperemos que el último bastión ecológico de Playas no quede asfixiado porque los mexicanos fuimos incapaces de proteger la cañada.